La impresión general que me quedó del viaje es como poco buena y distinta de lo que me esperaba. Quizás, tras haber pateado previamente Rotterdam (material para otra entrada), debería haber calibrado mejor la ciudad antes de sumergirme en ella, aunque cierto es que demostrado ha quedado que no soy demasiado brillante haciendo simulaciones.
Dos Amsterdams y medio visité, cada uno con sus peculiaridades:
Amsterdam 1 : El centro
Como comenté en la primera entrada, la estación central vomita/succiona un enorme flujo de lo que a mi me parecieron en un 90% turistas directamente al/desde el centro; la zona mas turística de la ciudad. Diría que es la zona mas mediática donde para bien o para mal se encuentran algunos de los elementos mas característicos de la ciudad, como por ejemplo los canales, la casa de Ana Frank, decenas de coffeshops o el barrio rojo. Ésta zona merece desde luego la pena ser recorrida con calma, pero con calma difícil es ser recorrida. Saturada de turistas e inmersa en un ruidoso mar de promesas que aseguran saciar por completo la mente mas ávida de sensaciones. Barcos a saco, ¡Rápido, hagamos primero un paseo en barco por los canales! ¡Paseo hecho, ahora compremos una camiseta de Amsterdam de souvenir en alguna de los cientos de tiendas replicadas! ¡Listo, ahora, como no, directos a un coffeshop, a ver si extendemos el viaje a una nueva dimesión! ¡Y luego, según como esté el cuerpo podemos echar unas birras mientras divagamos hasta encontrar el barrio rojo! Y para que no se diga, mañana nos acercamos a la zona de los museos e intentamos sacar algo de allí. Esa es la impresión que me quedó del centro. No puedo evitar pensar que algo falla cuando a tres metros de la iglesia mas antigua de Amsterdam, justo al otro lado de la calle, un grupo de prostitutas ofrecen sus servicios exhibiendo lo que la naturaleza les ha dado, e intuyo que algunas han potenciado artificialmente, en un escaparate. No vi muchos de estos escaparates porque no me adentré demasiado en el barrio rojo, por lo tanto lo que voy a decir no es ninguna conclusión estadística: me llamó la atención que ninguna de las chicas que vi en los escaparates tenía la apariencia de mujer Holandesa nativa, o al menos descendiente de nativos (enlace para replantear el tema).
El centro, si bien interesante para visitar, diría que no es para nada representativo de una ciudad típica Holandesa, sino mas bien una fusión entre lo que en algún día fue una ciudad típica Holandesa, con una filosofía hype cool agresiva aparentemente 110% open-minded.
Amsterdam 2: Fuera del centro
Una vez vamos allá de los anillos que definen el centro de Amsterdam el panorama cambia. Siguen habiendo zonas repletas de turistas, como el parque de los museos, pero en general el ambiente es distinto. Parques esparcidos llenísimos de vida, igualmente cientos de bicis y parece que mas Holandeses. Diría que esta zona se parece mas a una ciudad Holandesa, donde el ruido del centro no lo cubre todo y donde la verdadera población de Amsterdam vive. Aquí si que no me importaría para nada probar a vivir (¡Pero nada, nada!).
A medida que nos alejamos del centro la densidad de gente por las calles disminuye muchísimo y se aprecia cada vez mas una tranquilidad envolvente donde (no me cansaré de mencionarlo) el ir y venir de bicis y no de coches resulta tan agradable como el sonido de un riachuelo de aguas cristalinas en los pirineos.
Amsterdam 2,5: Fuera de fuera del centro.
Para salir de Amsterdam no hace falta mas que una bici y menos de diez minutos. Se aprecia como sigue mas o menos todo urbanizado, pero con un tipo de planificación muy amplia, no hacia el cielo, lo que genera una sensación de espacio abierto la mar de agradable. Tampoco me importaría vivir en alguna de las pequeñas casas con encanto que lo pueblan todo. El paisaje es relativamente aburrido, plano, sin montañas ni bosques, pero plagado de canales donde relajarse dando paseos en barco. Y como no, similar a como ocurre en la ciudad, parece todo mas accesible en bici que en coche.
¿Cual es la combinación perfecta?
Tener una casa alquilada a estudiantes de ingeniería en el centro (no de algo de humanas, demasiada vida social), otra fuera del centro donde vivir y otra fuera de Amsterdam para ir a hacer paellas los fines de semana y donde pasar el verano y por supuesto un barquito para moverse entre ellas. Con lo que cuesta todo esto podríamos rescatar Grecia tres veces.
Antes de acabar el artículo me gustaría dejar un enlace bastante interesare que explica muy por encima como Holanda pasó de ser un país motorizado a uno pedaleado hace no mucho tiempo como se podría pensar. Enlace.
Y esto es todo. Amsterdam, como casi todo lo que he visitado, queda explorado medias. ¿Porqué a medias? Por que falta otra parte importantísima que influye en la percepción de la ciudad: la gente, pero para eso hace falta algo mas que tres días. ¿Una internship quizás?
Tot ziens!
Pablo
Una vez vamos allá de los anillos que definen el centro de Amsterdam el panorama cambia. Siguen habiendo zonas repletas de turistas, como el parque de los museos, pero en general el ambiente es distinto. Parques esparcidos llenísimos de vida, igualmente cientos de bicis y parece que mas Holandeses. Diría que esta zona se parece mas a una ciudad Holandesa, donde el ruido del centro no lo cubre todo y donde la verdadera población de Amsterdam vive. Aquí si que no me importaría para nada probar a vivir (¡Pero nada, nada!).
A medida que nos alejamos del centro la densidad de gente por las calles disminuye muchísimo y se aprecia cada vez mas una tranquilidad envolvente donde (no me cansaré de mencionarlo) el ir y venir de bicis y no de coches resulta tan agradable como el sonido de un riachuelo de aguas cristalinas en los pirineos.
Amsterdam 2,5: Fuera de fuera del centro.
Para salir de Amsterdam no hace falta mas que una bici y menos de diez minutos. Se aprecia como sigue mas o menos todo urbanizado, pero con un tipo de planificación muy amplia, no hacia el cielo, lo que genera una sensación de espacio abierto la mar de agradable. Tampoco me importaría vivir en alguna de las pequeñas casas con encanto que lo pueblan todo. El paisaje es relativamente aburrido, plano, sin montañas ni bosques, pero plagado de canales donde relajarse dando paseos en barco. Y como no, similar a como ocurre en la ciudad, parece todo mas accesible en bici que en coche.
¿Cual es la combinación perfecta?
Tener una casa alquilada a estudiantes de ingeniería en el centro (no de algo de humanas, demasiada vida social), otra fuera del centro donde vivir y otra fuera de Amsterdam para ir a hacer paellas los fines de semana y donde pasar el verano y por supuesto un barquito para moverse entre ellas. Con lo que cuesta todo esto podríamos rescatar Grecia tres veces.
Antes de acabar el artículo me gustaría dejar un enlace bastante interesare que explica muy por encima como Holanda pasó de ser un país motorizado a uno pedaleado hace no mucho tiempo como se podría pensar. Enlace.
Y esto es todo. Amsterdam, como casi todo lo que he visitado, queda explorado medias. ¿Porqué a medias? Por que falta otra parte importantísima que influye en la percepción de la ciudad: la gente, pero para eso hace falta algo mas que tres días. ¿Una internship quizás?
Tot ziens!
Pablo












