viernes, 29 de abril de 2016

Den haag (La Haya)

Una oferta de la sociedad nacional de los ferrocarriles belgas (lo que viene a ser la Renfe belga) fue esta vez la excusa para hacer una nueva escapadilla de un día a los Países Bajos por un módico precio. 

Ordenando por número de habitantes las ciudades de los Países Bajos tenemos Amsterdam, Rotterdam y luego La Haya. Y así es como elegimos el destino.

La Haya

Bandera de La Haya

Tras unas dos horas y media de tren y frío (¡Sin calefacción en el tren!), llegamos a una de las dos estaciones de la Haya, donde un insistente y frío viento nos recordaba lo cerca que quedaba aún el invierno. Por suerte tuvimos sol la mayor parte del tiempo.

Den Haag HS

La Haya es una ciudad administrativa y poco industrializada, donde una gran parte de la población trabaja en algo relacionado con el gobierno. El parlamento de los Países Bajos no se encuentra en la capital sino en la Haya, al igual que la residencia del rey. La ciudad también alberga la sede de la Europol y el famoso tribunal de justicia, un edificio más pequeño de lo esperado y con una arquitectura típica Holandesa (al cual no saqué ninguna foto).

Las sensaciones paseando por la Haya son más o menos las mismas que en Rotterdam o Eindhoven, aunque esperaba ver más tráfico de bicis. Calles largas, zonas peatonales, museos, edificios bajos y playa; una interminable y gruesa línea de arena, bañada por el frío e inquieto mar del norte que colorea el agua de marrón, atrae surferos y repele Pablos (temperatura del agua hoy mismo = 10 grados).


Interminable playa

Dios Ra friendo el sensor de la cámara (del móvil!)

Como es predecible, no puedo sino decir que pasear por una ciudad de los Países Bajos es justificación suficiente para ir hasta ella y la visita a la Haya lo confirma. No obstante hay que pasar primero por Ámsterdam o Rotterdam.

Si los transitorios lo permiten, un siguiente buen destino podría ser Utrecht. We´ll see.


Tot ziens!

Pablo

viernes, 15 de abril de 2016

Fin de la etapa P&G

Cómo han cambiado las sensaciones desde aquellos seis primeros meses de beca Leonardo en P&G. Me veo al espejo y veo a una persona distinta; que buena excusa/obligación/necesidad fue la beca para salir de España, algo que de otra manera difícilmente hubiera hecho.

Ahora toca enfrentarse al siguiente transitorio. P&G ha decidido que ya no puede seguir ofreciéndome certidumbre laboral caduca concatenando contratos temporales, así que nuestro divorcio es ya un hecho ¡Por fin! Esta vez la batalla contra la aversión a la pérdida la ha ganado Procter. Me inunda una mezcla de sensación de incertidumbre con sensación de libertad y optimismo la mar de agradable (quizás el tener derecho a paro y alguna cosilla más ayude a ello). 

Personalmente considero que, como momento clave que puede desencadenar el futuro en una u otra dirección (aún siendo la evolución de todo muchas veces como un fractal), en este punto el deber y reto es hacer que estos dos años hayan merecido la pena a cuantos más niveles mejor. Momento para jugar estratégicamente y mal momento para recordar lo regular que era jugando al Age of Empires.

Pero no nos agobiemos antes de hora, un break no vendrá nada mal. Bueno, realmente no es que no vendrá nada mal sino que mi cuerpo me lo pide a gritos. Mi horizonte ahora mismo es hacer algún viaje que tengo pendiente y 14 horas de Neerlandés por semana, ouhh yeah!

CU Procter, no te echaré mucho de menos.

Tot Ziens!

Pablo