Cada uno propone modelos diferentes para explicar la realidad y evolución social, que en ocasiones tienen puntos en común o puntos en los que se complementan. Modelos complejos derivados de un intenso estudio de la historia y de otras ciencias sociales como la psicología, economía, política, etc. que intentan explicar las causas del cambio social y predecir la evolución de la realidad social. Modelar la realidad social implica modelar un millón de cosas; explicar un movimiento migratorio, la aparición de la clase media, su posible desaparición, el éxito del capitalismo y el fracaso del comunismo, la globalización... Se hace uno una pequeña idea de lo brutalmente complejo que resulta desarrollar (¡Y corroborar!) tales modelos. Rasquemos un diferencial la superficie de las ideas de estos personajes:
KARL MARX
Para Karl Marx los periodos históricos se caracterizan por tener asociados un modo de producción (esclavista, feudal, capitalista...). Debido a la propia naturaleza de cada modo de producción, aparecen conflictos entre clases que actúan como motores que impulsan el fin de un modo de producción y el comienzo de otro. Una sucesión de modos de producción que, según Marx, debería desembocar en un modelo definitivo, el comunismo. Dicho modelo se fundamenta en el
materialismo dialéctico, lo cual queda
out of scope del libro y de esta entrada.
Karl Marx desarrolló sus modelos en el contexto histórico de la revolución industrial, quizás uno de los momentos mas crudos de revolución tecnológica, donde los derechos del trabajador quedaban eclipsados por la arrolladora potencia de un adolescente capitalismo desbocado. En tal etapa histórica se pueden fácilmente identificar los elementos propios del modelo:
- Modo de producción: Capitalista.
- Clases en conflicto: Proletariado y Burguesía.
Para Marx el capitalismo es un sistema perverso ya que la principal fuerza que impulsa el trabajo es el dinero y no el beneficio que pueda aporta dicho trabajo a la sociedad. La historia ha generado varios experimentos sociales con el comunismo propuesto por Marx y con modelos derivados del mismo como por ejemplo el Marxismo-Leninismo. Yo diría que en todos los casos parece ser que en tales sociedades el siguiente modo de producción resulta ser, o será, el capitalista, lo cual parece quedar lejos de la predicción de Marx. No obstante, la convergencia de la evolución social puede ser un proceso oscilatorio que nos aleje ahora del comunismo y nos vuelva a llevar a él en el futuro, o no.
ÉMILIE DURKHEIM
Tal y como lo entendía Durkheim, la sociología debe encargarse del estudio de lo que el definió como hechos sociales. Tres características posee un hecho social para ser considerado como tal:
- Exterioridad, ya que un hecho social existe antes del nacimiento de cualquier individuo.
- Coerción, ya que cada individuo es pasivamente forzado a seguir las normas que rigen la sociedad en la que vive.
- Colectividad, ya que forman parte de la cultura de una sociedad.
Ejemplos de hechos sociales podrían ser (sacados directamente del libro):
- Australia es una democracia.
- 34% de los hombres tienen barba.
- El sueldo medio de un propietario de un Porche es de 104.000$.
El pensamiento de Durkheim se fundamenta en la corriente filosófica conocida como
positivismo. Por ello, según Durkheim, para generar un modelo que explique la realidad social hay que analizar científicamente los hechos sociales. Tras ello, a modo de conclusión, se prueba como la diversificación laboral y la cooperación aparecen como motores que impulsan el cambio social. Puede apreciarse la gran diferencia respecto las conclusiones de Marx.
MAX WEBER
Con Weber saltamos del positivismo al
antipositivismo. En tanto en cuanto la realidad social posee carácter intencional y con significación, el método científico puro no puede ser aplicado al estudio de la sociedad. No obstante, esta debe ser analizada igualmente de forma objetiva. Una consecuencia de esta idea es que no se pueden establecer axiomas universales para explicar la realidad social, sino que, debido a su complejidad e inmensa casuística, cada hecho de estudio debe ser segmentado y analizado localmente.
En mi ignorante opinión gana Weber, por sensato.
Tras esta breve perspectiva histórica, el libro introduce una serie de conceptos básicos utilizados en sociología. Esta sección resulta especialmente interesante ya que en ella se da una explicación, más o menos formal, de conceptos continuamente utilizados con poco rigor por todos, desde en medios de comunicación hasta en cualquier conversación trivial con un amigo. Algunos de estos conceptos son:
- Cultura: Ideas, normas y valores que pueden cambiar ampliamente dentro de una misma sociedad.
- Cultura principal (mainstream): Normas o productos culturales ampliamente compartidos por la sociedad.
- Subcultura: Cultura que difiere deliberadamente de la cultura mainstream
- Microcultura: A diferencia de la cultura mainstream, la microcultura describe el flujo de valores manejados por pequeños grupos, atendiendo a situaciones locales concretas.
- Estructura: la organización fundamental de la sociedad en sus instituciones, grupos, estados y roles.
- Estado: Lugar dentro de la estructura social (barón, trabajador, hijo, Español, etc.)
- Rol: El conjunto de comportamientos recomendados y requeridos ligados a un determinado estado.
Avanzando un poco más llegamos a una serie de capítulos donde se expone una breve introducción y algunas conclusiones aceptadas por la mayoría de sociólogos, sobre temas concretos; networking social, estratificación social, género y etnia, religión y crimen. Al tratarse de un libro introductorio a la sociología, la mayoría de los ejemplos y conclusiones que se muestran son simples y están bastante alineados con el sentido común (al menos ahora, quizás no tanto hace 100 años). De entre estos temas, solo voy a comentar el de la religión porque se muestran las diferentes ideas que Marx, Durkheim y Weber aportaron sobre el tema.
El libro introduce las ideas de Marx respecto la religión con el titular: "
Marx: Opio del pueblo". Para Marx la religión tiene un impacto negativo en la sociedad porque actúa como distracción sobre la gente, evitando que se luche por un tratamiento justo. No más influencia que esta tiene en el cambio social ya que, según Marx, lo que importa a la hora de propiciar cualquier evolución social son los recursos materiales y no las ideas. Con esta información (la que da el libro), esta visión me parece un tanto radical, simple y sesgada. No obstante me es fácil pensar como puede haber sociedades en las que algún momento de su historia hayan pasado por sustentar una realidad religiosa bastante aproximada a la que describió Marx.
En cambio, para Durkheim, la religión es algo positivo, natural y necesario en cada sociedad, que se fundamenta en la solidaridad y que potencia la cooperación gracias a poder de unión que florece al compartir las ideas y los valores propios de una religión. De nuevo, con esta información (no más que la que da el libro), esta visión me parece un tanto
powerflower simplista y sesgada.
Ni necesariamente positivo ni necesariamente negativo, Weber consideró que la religión actúa a veces generando conflicto y a veces cohesión. Para Weber, la religión influye directamente en la evolución social. Un ejemplo de esto sería su tesis de que el desarrollo del capitalismo moderno fue propiciado (que no intencionado) por la expansión de los valores del protestantismo promovidos por Martin Luther y John Calvin. De nuevo, con esta información (no más que la que da el libro), esta visión de la religión parece ser capaz de abarcar mayor casuística.
El libro acaricia otros temas más o menos interesantes, como por ejemplo la sociología urbana o los movimientos sociales. Ninguna gran revelación aparece, pues como he comentado anteriormente el sentido común hace predecible la mayoría de las conclusiones que van apareciendo.
El punto y final aparece en forma de una interesante serie de mitos de la sociedad cazados por la sociología y con los cuales me gustaría dar fin a esta entrada.
- Con trabajo duro y determinación, cualquiera puede obtener lo que merece.
- Nuestras acciones reflejan nuestros valores.
- Los medios de comunicación nos lavan el cerebro.
- Entender la sociedad es una cuestión de sentido común.
- La raza ya no importa.
- Con el tiempo, las familias inmigrantes asimilarán y adoptarán la nueva cultura.
- La burocracia es deshumanizante.
- La gente que toma malas decisiones lo hacen porque están reviviendo los mensajes incorrectos.
- La sociedad nos previene de ser nuestro autentico "yo".
- Existe una sociedad perfecta.
Y esto es todo. Sociología para dummies resulta una lectura amena para el completo no iniciado, muy general y que quizás abarca demasiados temas. En cualquier caso recomendable.
Tot ziens!
Pablo