miércoles, 22 de julio de 2015

Pensar rápido, pensar despacio

Hasta ahora tan solo he comentado los libros que voy leyendo una vez los he terminado de leer. Por esta vez haré una brevísima excepción (apenas llevo un 20% del libro leído).

Pensar rápido, pensar despacio es la consecuencia didáctica de una larga investigación, principalmente  en el terreno de la psicología, llevada a cabo por Daniel Kahneman y Amos Tversky. Sin entrar en más detalles, pues la review completa llegará cuando acabe de leer por completo el libro, no puedo resistirme a citar una de las tantas conclusiones que va arrojando el libro, a saber:

"[...] Cuando el sistema 1 actúa, la conclusión viene primero y los argumentos después."

Baste decir que el sistema 1 actúa de base, por defecto. Así pues, el autor concluye que resulta común que cuando la gente cree que una conclusión es verdadera, entonces comienza la construcción de la argumentación para respaldarla. Primero la conclusión y luego la argumentación.

Se trata de una conclusión a la que había llegado hace tiempo. En millones de ocasiones he observado, desde dentro y desde fuera, este proceso. Si ya estaba convencido de ello, el hecho de comprobar como dicha conclusión aparece como resultado de una investigación formal en el campo de la psicología me permitirá defenderlo con más autoridad, es decir, tengo vía libre para ser más pesado que nuca con el tema.



Tot ziens!

Pablo


domingo, 19 de julio de 2015

Sociology for dummies

Jamás estudié sociología en el cole/instituto y nunca había estado interesado en el tema, pero tras casi un año viviendo con un PhD en sociología, con un aparente claro y nítido entendimiento del mundo (hasta donde la sociología permite), el tema fue resultando cada vez mas atractivo hasta el punto de que decidí meter las narices en él de manera, digamos, mas o menos ordenada. 

¿Sociología?

Como completo analfabeto en sociología, que mejor que empezar con un libro para tontos.

Sociology for dummies

Se nota que el libro está escrito para llegar al mayor desconocedor del tema. Lenguaje simple, efectivo y con un cuidado tacto a la hora de abordar temas susceptibles de generar ofensa en el lector (como religión, raza, clase, etc.). 

Sin más introducción, a continuación lo que he sacado en claro del libro.

Brace yourself, aburrido post coming

La sociología es el estudio científico de la sociedad. Según la RAE: "Ciencia que trata de la estructura y funcionamiento de las sociedades humanas. "Así pues, se trata de una disciplina que utiliza el método científico para generar conocimiento en su campo de estudio: la sociedad. Como estudiante de números que he sido toda la vida, me resultó chirriante la idea de aplicar el método científico al estudio de algo aparentemente tan poco cuantificable como la sociedad, pero tras reflexionar un poco uno entiende como, sin ser perfecto, el método científico quizás sea la mejor herramienta disponible para estudiar de manera objetiva lo que quiera que sea estudiado, desde el núcleo atómico hasta el aumento del crimen en la ciudad X durante el periodo Y. Más evidente resulta si se tienen en cuenta los tremendos obstáculos que pueden generar subjetividad a la hora de estudiar algo de lo que se forma inevitablemente parte en un 100%.

La primera referencia a la sociología como estudio de la sociedad desde un punto de vista científico apareció a principios de 1800 en Francia, de la mano de Auguste Comte. Años después, avanzando ni muy rápido ni muy lento en el tiempo, llegamos a los tres personajes mas notables de la historia de esta ciencia: Albert Einstein, Niels Bohr y Stephen Hawking. ¡Susto para mantener la atención!. En realidad me refiero a:
  • Karl Max, 1818 - 1883
  • Émile Durkheim, 1858 -1917
  • Max Weber, 1864 - 1920

De izquierda a derecha Durkheim, Weber y Marx

Cada uno propone modelos diferentes para explicar la realidad y evolución social, que en ocasiones tienen puntos en común o puntos en los que se complementan. Modelos complejos derivados de un intenso estudio de la historia y de otras ciencias sociales como la psicología, economía, política, etc. que intentan explicar las causas del cambio social y predecir la evolución de la realidad social. Modelar la realidad social implica modelar un millón de cosas; explicar un movimiento migratorio, la aparición de la clase media, su posible desaparición, el éxito del capitalismo y el fracaso del comunismo, la globalización... Se hace uno una pequeña idea de lo brutalmente complejo que resulta desarrollar (¡Y corroborar!) tales modelos. Rasquemos un diferencial la superficie de las ideas de estos personajes:

KARL MARX

Para Karl Marx los periodos históricos se caracterizan por tener asociados un modo de producción (esclavista, feudal, capitalista...). Debido a la propia naturaleza de cada modo de producción, aparecen conflictos entre clases que actúan como motores que impulsan el fin de un modo de producción y el comienzo de otro. Una sucesión de modos de producción que, según Marx, debería desembocar en un modelo definitivo, el comunismo. Dicho modelo se fundamenta en el materialismo dialéctico, lo cual queda out of scope del libro y de esta entrada.

Karl Marx desarrolló sus modelos en el contexto histórico de la revolución industrial, quizás uno de los momentos mas crudos de revolución tecnológica, donde los derechos del trabajador quedaban eclipsados por la arrolladora potencia de un adolescente capitalismo desbocado. En tal etapa histórica se pueden fácilmente identificar los elementos propios del modelo:
  • Modo de producción: Capitalista.
  • Clases en conflicto: Proletariado y Burguesía.
Para Marx el capitalismo es un sistema perverso ya que la principal fuerza que impulsa el trabajo es el dinero y no el beneficio que pueda aporta dicho trabajo a la sociedad. La historia ha generado varios experimentos sociales con el comunismo propuesto por Marx y con modelos derivados del mismo como por ejemplo el Marxismo-Leninismo. Yo diría que en todos los casos parece ser que en tales sociedades el siguiente modo de producción resulta ser, o será, el capitalista, lo cual parece quedar lejos de la predicción de Marx. No obstante, la convergencia de la evolución social puede ser un proceso oscilatorio que nos aleje ahora del comunismo y nos vuelva a llevar a él en el futuro, o no.

ÉMILIE DURKHEIM

Tal y como lo entendía Durkheim, la sociología debe encargarse del estudio de lo que el definió como hechos sociales. Tres características posee un hecho social para ser considerado como tal:
  • Exterioridad, ya que un hecho social existe antes del nacimiento de cualquier individuo.
  • Coerción, ya que cada individuo es pasivamente forzado a seguir las normas que rigen la sociedad en la que  vive.
  • Colectividad, ya que forman parte de la cultura de una sociedad.
Ejemplos de hechos sociales podrían ser (sacados directamente del libro):
  • Australia es una democracia.
  • 34% de los hombres tienen barba.
  • El sueldo medio de un propietario de un Porche es de 104.000$.
El pensamiento de Durkheim se fundamenta en la corriente filosófica conocida como positivismo. Por ello, según Durkheim, para generar un modelo que explique la realidad social hay que analizar científicamente los hechos sociales. Tras ello, a modo de conclusión, se prueba como la diversificación laboral y la cooperación aparecen como motores que impulsan el cambio social. Puede apreciarse la gran diferencia respecto las conclusiones de Marx.

MAX WEBER

Con Weber saltamos del positivismo al antipositivismo. En tanto en cuanto la realidad social posee carácter intencional y con significación, el método científico puro no puede ser aplicado al estudio de la sociedad. No obstante, esta debe ser analizada igualmente de forma objetiva. Una consecuencia de esta idea es que no se pueden establecer axiomas universales para explicar la realidad social, sino que, debido a su complejidad e inmensa casuística, cada hecho de estudio debe ser segmentado y analizado localmente.

En mi ignorante opinión gana Weber, por sensato.


Tras esta breve perspectiva histórica, el libro introduce una serie de conceptos básicos utilizados en sociología. Esta sección resulta especialmente interesante ya que en ella se da una explicación, más o menos formal, de conceptos continuamente utilizados con poco rigor por todos, desde en medios de comunicación hasta en cualquier conversación trivial con un amigo. Algunos de estos conceptos son:

  • Cultura: Ideas, normas y valores que pueden cambiar ampliamente dentro de una misma sociedad.
  • Cultura principal (mainstream): Normas o productos culturales ampliamente compartidos por la sociedad.
  • Subcultura: Cultura que difiere deliberadamente de la cultura mainstream
  • Microcultura: A diferencia de la cultura mainstream, la microcultura describe el flujo de valores manejados por pequeños grupos, atendiendo a situaciones locales concretas.
  • Estructura: la organización fundamental de la sociedad en sus instituciones, grupos, estados y roles. 
    • Estado: Lugar dentro de la estructura social (barón, trabajador, hijo, Español, etc.)
    • Rol: El conjunto de comportamientos recomendados y requeridos ligados a un determinado estado.

Avanzando un poco más llegamos a una serie de capítulos donde se expone una breve introducción y algunas conclusiones aceptadas por la mayoría de sociólogos, sobre temas concretos; networking social, estratificación social, género y etnia, religión y crimen. Al tratarse de un libro introductorio a la sociología, la mayoría de los ejemplos y conclusiones que se muestran son simples y están bastante alineados con el sentido común (al menos ahora, quizás no tanto hace 100 años). De entre estos temas, solo voy a comentar el de la religión porque se muestran las diferentes ideas que Marx, Durkheim y Weber aportaron sobre el tema.

El libro introduce las ideas de Marx respecto la religión con el titular: "Marx: Opio del pueblo". Para Marx la religión tiene un impacto negativo en la sociedad porque actúa como distracción sobre la gente, evitando que se luche por un tratamiento justo. No más influencia que esta tiene en el cambio social ya que, según Marx, lo que importa a la hora de propiciar cualquier evolución social son los recursos materiales y no las ideas. Con esta información (la que da el libro), esta visión me parece un tanto radical, simple y sesgada. No obstante me es fácil pensar como puede haber sociedades en las que algún momento de su historia hayan pasado por sustentar una realidad religiosa bastante aproximada a la que describió Marx.

En cambio, para Durkheim, la religión es algo positivo, natural y necesario en cada sociedad, que se fundamenta en la solidaridad y que potencia la cooperación gracias a poder de unión que florece al compartir las ideas y los valores propios de una religión. De nuevo, con esta información (no más que la que da el libro), esta visión me parece un tanto powerflower simplista y sesgada.

Ni necesariamente positivo ni necesariamente negativo, Weber consideró que la religión actúa a veces generando conflicto y a veces cohesión. Para Weber, la religión influye directamente en la evolución social. Un ejemplo de esto sería su tesis de que el desarrollo del capitalismo moderno fue propiciado (que no intencionado) por la expansión de los valores del protestantismo promovidos por Martin Luther y John Calvin. De nuevo, con esta información (no más que la que da el libro), esta visión de la religión parece ser capaz de abarcar mayor casuística.


El libro acaricia otros temas más o menos interesantes, como por ejemplo la sociología urbana o los movimientos sociales. Ninguna gran revelación aparece, pues como he comentado anteriormente el sentido común hace predecible la mayoría de las conclusiones que van apareciendo.

El punto y final aparece en forma de una interesante serie de mitos de la sociedad cazados por la sociología y con los cuales me gustaría dar fin a esta entrada.

  • Con trabajo duro y determinación, cualquiera puede obtener lo que merece.
  • Nuestras acciones reflejan nuestros valores.
  • Los medios de comunicación nos lavan el cerebro.
  • Entender la sociedad es una cuestión de sentido común.
  • La raza ya no importa.
  • Con el tiempo, las familias inmigrantes asimilarán y adoptarán la nueva cultura.
  • La burocracia es deshumanizante.
  • La gente que toma malas decisiones lo hacen porque están reviviendo los mensajes incorrectos.
  • La sociedad nos previene de ser  nuestro autentico "yo".
  • Existe una sociedad perfecta.

Y esto es todo. Sociología para dummies resulta una lectura amena para el completo no iniciado, muy general y que quizás abarca demasiados temas. En cualquier caso recomendable.


Tot ziens!

Pablo

domingo, 5 de julio de 2015

Brussels Urban Trail

¿Qué mejor manera de pasar un domingo qué haciendo un peculiar 10k?

Hoy mismo se ha realizado el primer Urbal Trail de Bruselas, una carrera de 10 km donde la peculiaridad viene del recorrido. Y es que además de recorrer calles recorre el interior de edificios. Una biblioteca, algún mueso, un cine, un centro deportivo...

Salvo algún cuello de botella que nos ha tenido parados varios minutos, la organización de la carrera ha sido perfecta. Una carrera no competitiva donde cada uno se controlaba el tiempo si quería. Alrededor de una hora y media nos ha llevado terminarla. Algún señor regando corredores en lugar de árboles ha ayudado a combatir un poco el último coletazo de la ola de calor que hace hervir Europa estos días.

Una pequeña muestra de lo que ha sido la carrera:


Y un par de fotos, una antes y otra después para comparar.


Antes

Después

¡Salimos mejor después que antes!

Tot ziens!

Pablo



viernes, 3 de julio de 2015

Reflexiones varias

Hacía tiempo que quería recopilar una serie de reflexiones a modo leyes transitorias sobre la vida en general. Leyes porque para mí son totalmente ciertas y ya no necesitan de más pruebas para confirmar su veracidad y transitorias porque entiendo que pueden variar (muy probablemente lo hagan) a lo largo de los años. Allá van:

  • Planear: Tener un plan es siempre mejor que andar a la deriva. ¡Envidia de aquellos que tienen claro el camino que quieren recorrer!

  • Sobre la felicidad: La felicidad no es una meta sino un camino. Por supuesto que hay que marcarse objetivos, pero no hay que descargar sobre ellos la responsabilidad de hacernos sentir finalmente  felices. Hay que dejar embriagarse por ella cuando se presente, ya sea con una promoción laboral o con una simple mirada de complicidad.

  • Ruido no, gracias: Si para la felicidad hay que dejarse empapar a lo bestia, para el ruido hay que cerrarse...a lo bestia. Cuanta menos basura en la cabeza mejor.

  • Personas tóxicas: Cuidado con las personas tóxicas. Hay casos en los que es evidente que estamos ante una persona tóxica y se puede cortar por lo sano. En otros casos no es evidente, su influencia puede pasar desapercibida y con el tiempo uno puede notar una pesada carga salida de no se sabe donde. En ocasiones es triste porque no hay mala intención ninguna. En cualquier caso hay que saber donde poner el límite. Esencial también no convertirse en una persona tóxica.

  • Lo que puedas cuando puedas: Optimizar es necesario y un placer, pero a estas alturas ya nadie me desconvence de que es preferible hacer 25 cuando se pueda que esperar a que se pueda hacer 100. El 25 puede acabar multiplicándose y el 100 nunca llegar. O no.

  • Racional hasta donde se pueda: Hay que reconocer los propios límites a partir de los cuales la objetividad se va a la mierda. Resulta un ejercicio de modestia y a la vez de raciocinio ser conscientes de que, cuando analizamos con perspectiva, resulta mucho más fiable cualquier razonamiento que cuando analizamos algo en lo que estamos emocionalmente implicados.

  • Comunicación, comunicación y más comunicación: Una comunicación intencionada, efectiva,  construida en base a una sana inteligencia emocional evita toneladas de conflictos, especialmente cuando una de las partes ha sobrepasado el límite de su capacidad para ser racional. Hay que esforzarse por comunicar bien.

  • Siempre te acompañarás: En el teatro de tu vida los actores entran y salen menos uno, quieras o no: Tú. Conocerse en profundidad y llevarse bien con uno mismo es lo primero.

  • Balance trabajo/vida personal: (Esta ley la afirmo teniendo en cuenta que no es tan universal como las anteriores). A no ser que estés a punto de descubrir la cura para el cáncer, el trabajo es, como mucho, tan importante como la vida personal, no más.

  • Se buena persona: Este punto es tan genérico que apelo a la experiencia vital del lector. Hay cierta probabilidad de que alguna vez en la vida uno se haya cruzado con una de esas personas que parecen sacadas de Heidi. Simples, puras, bonachonas (sin maldad, sin orgullo, sin avaricia). A no ser que ya seas así (en ese caso ¡enhorabuena!) pueden funcionar como modelos.

  • Aprendizaje: El aprendizaje derivado de la experiencia personal va a tener siempre infinita más repercusión personal que el aprendizaje derivado, por ejemplo, de un libro.

Seguramente para muchos estas leyes son obvias desde hace tiempo, para otros no tanto y para otros no tienen sentido alguno. En cualquier caso de poco sirve leer esto ya que es difícil que se interiorice nada. Han sido años y transitorios varios los que han hecho florecer estas leyes.

Ha sido un placer escribirlas.

Tot ziens!

Pablo