Sin saber muy bien cómo, casi de repente uno se da cuenta de que está soportando una pesada sensación que roba la energía. Nada ha cambiado, nada ha sucedido, ni bueno ni malo. ¿Qué pasa?
Y aún más de repente, un día se despierta en el interior esto:
Una pequeña pero evidente euforia juguetona. Nada ha cambiado, nada ha sucedido, ni bueno ni malo. ¿Qué pasa?
Realmente algo si ha cambiado. ¡Luz! En Bruselas llevábamos un par de semanas casi sin ver la luz del sol, viviendo dentro de una densa nube. Y ayer, una combinación de un día sin nubes junto con el hecho de que los días alargan ya "bastante", me hizo sentir el cambio de humor más brusco que he tenido hasta la fecha debido a las horas de luz.
Recuerdo que cuando llegué a Bruselas, cierta persona dijo que a las horas de luz es algo a lo que te desacostumbras. Llegas y no le das importancia pero con el tiempo sucumbes a su influencia. Por otro lado, en mis dos años aquí he oído de varios locales comentar que nadie nunca llega a acostumbrarse a la falta de luz en invierno.
Y yo me pregunto ¿Cómo se puede vivir mentalmente sano viviendo mas al norte de, por ejemplo, Alemania? O_o.
A este caballero hay que rezarle:
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| Solete |
Tot ziens!
Pablo

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