domingo, 19 de julio de 2015

Sociology for dummies

Jamás estudié sociología en el cole/instituto y nunca había estado interesado en el tema, pero tras casi un año viviendo con un PhD en sociología, con un aparente claro y nítido entendimiento del mundo (hasta donde la sociología permite), el tema fue resultando cada vez mas atractivo hasta el punto de que decidí meter las narices en él de manera, digamos, mas o menos ordenada. 

¿Sociología?

Como completo analfabeto en sociología, que mejor que empezar con un libro para tontos.

Sociology for dummies

Se nota que el libro está escrito para llegar al mayor desconocedor del tema. Lenguaje simple, efectivo y con un cuidado tacto a la hora de abordar temas susceptibles de generar ofensa en el lector (como religión, raza, clase, etc.). 

Sin más introducción, a continuación lo que he sacado en claro del libro.

Brace yourself, aburrido post coming

La sociología es el estudio científico de la sociedad. Según la RAE: "Ciencia que trata de la estructura y funcionamiento de las sociedades humanas. "Así pues, se trata de una disciplina que utiliza el método científico para generar conocimiento en su campo de estudio: la sociedad. Como estudiante de números que he sido toda la vida, me resultó chirriante la idea de aplicar el método científico al estudio de algo aparentemente tan poco cuantificable como la sociedad, pero tras reflexionar un poco uno entiende como, sin ser perfecto, el método científico quizás sea la mejor herramienta disponible para estudiar de manera objetiva lo que quiera que sea estudiado, desde el núcleo atómico hasta el aumento del crimen en la ciudad X durante el periodo Y. Más evidente resulta si se tienen en cuenta los tremendos obstáculos que pueden generar subjetividad a la hora de estudiar algo de lo que se forma inevitablemente parte en un 100%.

La primera referencia a la sociología como estudio de la sociedad desde un punto de vista científico apareció a principios de 1800 en Francia, de la mano de Auguste Comte. Años después, avanzando ni muy rápido ni muy lento en el tiempo, llegamos a los tres personajes mas notables de la historia de esta ciencia: Albert Einstein, Niels Bohr y Stephen Hawking. ¡Susto para mantener la atención!. En realidad me refiero a:
  • Karl Max, 1818 - 1883
  • Émile Durkheim, 1858 -1917
  • Max Weber, 1864 - 1920

De izquierda a derecha Durkheim, Weber y Marx

Cada uno propone modelos diferentes para explicar la realidad y evolución social, que en ocasiones tienen puntos en común o puntos en los que se complementan. Modelos complejos derivados de un intenso estudio de la historia y de otras ciencias sociales como la psicología, economía, política, etc. que intentan explicar las causas del cambio social y predecir la evolución de la realidad social. Modelar la realidad social implica modelar un millón de cosas; explicar un movimiento migratorio, la aparición de la clase media, su posible desaparición, el éxito del capitalismo y el fracaso del comunismo, la globalización... Se hace uno una pequeña idea de lo brutalmente complejo que resulta desarrollar (¡Y corroborar!) tales modelos. Rasquemos un diferencial la superficie de las ideas de estos personajes:

KARL MARX

Para Karl Marx los periodos históricos se caracterizan por tener asociados un modo de producción (esclavista, feudal, capitalista...). Debido a la propia naturaleza de cada modo de producción, aparecen conflictos entre clases que actúan como motores que impulsan el fin de un modo de producción y el comienzo de otro. Una sucesión de modos de producción que, según Marx, debería desembocar en un modelo definitivo, el comunismo. Dicho modelo se fundamenta en el materialismo dialéctico, lo cual queda out of scope del libro y de esta entrada.

Karl Marx desarrolló sus modelos en el contexto histórico de la revolución industrial, quizás uno de los momentos mas crudos de revolución tecnológica, donde los derechos del trabajador quedaban eclipsados por la arrolladora potencia de un adolescente capitalismo desbocado. En tal etapa histórica se pueden fácilmente identificar los elementos propios del modelo:
  • Modo de producción: Capitalista.
  • Clases en conflicto: Proletariado y Burguesía.
Para Marx el capitalismo es un sistema perverso ya que la principal fuerza que impulsa el trabajo es el dinero y no el beneficio que pueda aporta dicho trabajo a la sociedad. La historia ha generado varios experimentos sociales con el comunismo propuesto por Marx y con modelos derivados del mismo como por ejemplo el Marxismo-Leninismo. Yo diría que en todos los casos parece ser que en tales sociedades el siguiente modo de producción resulta ser, o será, el capitalista, lo cual parece quedar lejos de la predicción de Marx. No obstante, la convergencia de la evolución social puede ser un proceso oscilatorio que nos aleje ahora del comunismo y nos vuelva a llevar a él en el futuro, o no.

ÉMILIE DURKHEIM

Tal y como lo entendía Durkheim, la sociología debe encargarse del estudio de lo que el definió como hechos sociales. Tres características posee un hecho social para ser considerado como tal:
  • Exterioridad, ya que un hecho social existe antes del nacimiento de cualquier individuo.
  • Coerción, ya que cada individuo es pasivamente forzado a seguir las normas que rigen la sociedad en la que  vive.
  • Colectividad, ya que forman parte de la cultura de una sociedad.
Ejemplos de hechos sociales podrían ser (sacados directamente del libro):
  • Australia es una democracia.
  • 34% de los hombres tienen barba.
  • El sueldo medio de un propietario de un Porche es de 104.000$.
El pensamiento de Durkheim se fundamenta en la corriente filosófica conocida como positivismo. Por ello, según Durkheim, para generar un modelo que explique la realidad social hay que analizar científicamente los hechos sociales. Tras ello, a modo de conclusión, se prueba como la diversificación laboral y la cooperación aparecen como motores que impulsan el cambio social. Puede apreciarse la gran diferencia respecto las conclusiones de Marx.

MAX WEBER

Con Weber saltamos del positivismo al antipositivismo. En tanto en cuanto la realidad social posee carácter intencional y con significación, el método científico puro no puede ser aplicado al estudio de la sociedad. No obstante, esta debe ser analizada igualmente de forma objetiva. Una consecuencia de esta idea es que no se pueden establecer axiomas universales para explicar la realidad social, sino que, debido a su complejidad e inmensa casuística, cada hecho de estudio debe ser segmentado y analizado localmente.

En mi ignorante opinión gana Weber, por sensato.


Tras esta breve perspectiva histórica, el libro introduce una serie de conceptos básicos utilizados en sociología. Esta sección resulta especialmente interesante ya que en ella se da una explicación, más o menos formal, de conceptos continuamente utilizados con poco rigor por todos, desde en medios de comunicación hasta en cualquier conversación trivial con un amigo. Algunos de estos conceptos son:

  • Cultura: Ideas, normas y valores que pueden cambiar ampliamente dentro de una misma sociedad.
  • Cultura principal (mainstream): Normas o productos culturales ampliamente compartidos por la sociedad.
  • Subcultura: Cultura que difiere deliberadamente de la cultura mainstream
  • Microcultura: A diferencia de la cultura mainstream, la microcultura describe el flujo de valores manejados por pequeños grupos, atendiendo a situaciones locales concretas.
  • Estructura: la organización fundamental de la sociedad en sus instituciones, grupos, estados y roles. 
    • Estado: Lugar dentro de la estructura social (barón, trabajador, hijo, Español, etc.)
    • Rol: El conjunto de comportamientos recomendados y requeridos ligados a un determinado estado.

Avanzando un poco más llegamos a una serie de capítulos donde se expone una breve introducción y algunas conclusiones aceptadas por la mayoría de sociólogos, sobre temas concretos; networking social, estratificación social, género y etnia, religión y crimen. Al tratarse de un libro introductorio a la sociología, la mayoría de los ejemplos y conclusiones que se muestran son simples y están bastante alineados con el sentido común (al menos ahora, quizás no tanto hace 100 años). De entre estos temas, solo voy a comentar el de la religión porque se muestran las diferentes ideas que Marx, Durkheim y Weber aportaron sobre el tema.

El libro introduce las ideas de Marx respecto la religión con el titular: "Marx: Opio del pueblo". Para Marx la religión tiene un impacto negativo en la sociedad porque actúa como distracción sobre la gente, evitando que se luche por un tratamiento justo. No más influencia que esta tiene en el cambio social ya que, según Marx, lo que importa a la hora de propiciar cualquier evolución social son los recursos materiales y no las ideas. Con esta información (la que da el libro), esta visión me parece un tanto radical, simple y sesgada. No obstante me es fácil pensar como puede haber sociedades en las que algún momento de su historia hayan pasado por sustentar una realidad religiosa bastante aproximada a la que describió Marx.

En cambio, para Durkheim, la religión es algo positivo, natural y necesario en cada sociedad, que se fundamenta en la solidaridad y que potencia la cooperación gracias a poder de unión que florece al compartir las ideas y los valores propios de una religión. De nuevo, con esta información (no más que la que da el libro), esta visión me parece un tanto powerflower simplista y sesgada.

Ni necesariamente positivo ni necesariamente negativo, Weber consideró que la religión actúa a veces generando conflicto y a veces cohesión. Para Weber, la religión influye directamente en la evolución social. Un ejemplo de esto sería su tesis de que el desarrollo del capitalismo moderno fue propiciado (que no intencionado) por la expansión de los valores del protestantismo promovidos por Martin Luther y John Calvin. De nuevo, con esta información (no más que la que da el libro), esta visión de la religión parece ser capaz de abarcar mayor casuística.


El libro acaricia otros temas más o menos interesantes, como por ejemplo la sociología urbana o los movimientos sociales. Ninguna gran revelación aparece, pues como he comentado anteriormente el sentido común hace predecible la mayoría de las conclusiones que van apareciendo.

El punto y final aparece en forma de una interesante serie de mitos de la sociedad cazados por la sociología y con los cuales me gustaría dar fin a esta entrada.

  • Con trabajo duro y determinación, cualquiera puede obtener lo que merece.
  • Nuestras acciones reflejan nuestros valores.
  • Los medios de comunicación nos lavan el cerebro.
  • Entender la sociedad es una cuestión de sentido común.
  • La raza ya no importa.
  • Con el tiempo, las familias inmigrantes asimilarán y adoptarán la nueva cultura.
  • La burocracia es deshumanizante.
  • La gente que toma malas decisiones lo hacen porque están reviviendo los mensajes incorrectos.
  • La sociedad nos previene de ser  nuestro autentico "yo".
  • Existe una sociedad perfecta.

Y esto es todo. Sociología para dummies resulta una lectura amena para el completo no iniciado, muy general y que quizás abarca demasiados temas. En cualquier caso recomendable.


Tot ziens!

Pablo

domingo, 5 de julio de 2015

Brussels Urban Trail

¿Qué mejor manera de pasar un domingo qué haciendo un peculiar 10k?

Hoy mismo se ha realizado el primer Urbal Trail de Bruselas, una carrera de 10 km donde la peculiaridad viene del recorrido. Y es que además de recorrer calles recorre el interior de edificios. Una biblioteca, algún mueso, un cine, un centro deportivo...

Salvo algún cuello de botella que nos ha tenido parados varios minutos, la organización de la carrera ha sido perfecta. Una carrera no competitiva donde cada uno se controlaba el tiempo si quería. Alrededor de una hora y media nos ha llevado terminarla. Algún señor regando corredores en lugar de árboles ha ayudado a combatir un poco el último coletazo de la ola de calor que hace hervir Europa estos días.

Una pequeña muestra de lo que ha sido la carrera:


Y un par de fotos, una antes y otra después para comparar.


Antes

Después

¡Salimos mejor después que antes!

Tot ziens!

Pablo



viernes, 3 de julio de 2015

Reflexiones varias

Hacía tiempo que quería recopilar una serie de reflexiones a modo leyes transitorias sobre la vida en general. Leyes porque para mí son totalmente ciertas y ya no necesitan de más pruebas para confirmar su veracidad y transitorias porque entiendo que pueden variar (muy probablemente lo hagan) a lo largo de los años. Allá van:

  • Planear: Tener un plan es siempre mejor que andar a la deriva. ¡Envidia de aquellos que tienen claro el camino que quieren recorrer!

  • Sobre la felicidad: La felicidad no es una meta sino un camino. Por supuesto que hay que marcarse objetivos, pero no hay que descargar sobre ellos la responsabilidad de hacernos sentir finalmente  felices. Hay que dejar embriagarse por ella cuando se presente, ya sea con una promoción laboral o con una simple mirada de complicidad.

  • Ruido no, gracias: Si para la felicidad hay que dejarse empapar a lo bestia, para el ruido hay que cerrarse...a lo bestia. Cuanta menos basura en la cabeza mejor.

  • Personas tóxicas: Cuidado con las personas tóxicas. Hay casos en los que es evidente que estamos ante una persona tóxica y se puede cortar por lo sano. En otros casos no es evidente, su influencia puede pasar desapercibida y con el tiempo uno puede notar una pesada carga salida de no se sabe donde. En ocasiones es triste porque no hay mala intención ninguna. En cualquier caso hay que saber donde poner el límite. Esencial también no convertirse en una persona tóxica.

  • Lo que puedas cuando puedas: Optimizar es necesario y un placer, pero a estas alturas ya nadie me desconvence de que es preferible hacer 25 cuando se pueda que esperar a que se pueda hacer 100. El 25 puede acabar multiplicándose y el 100 nunca llegar. O no.

  • Racional hasta donde se pueda: Hay que reconocer los propios límites a partir de los cuales la objetividad se va a la mierda. Resulta un ejercicio de modestia y a la vez de raciocinio ser conscientes de que, cuando analizamos con perspectiva, resulta mucho más fiable cualquier razonamiento que cuando analizamos algo en lo que estamos emocionalmente implicados.

  • Comunicación, comunicación y más comunicación: Una comunicación intencionada, efectiva,  construida en base a una sana inteligencia emocional evita toneladas de conflictos, especialmente cuando una de las partes ha sobrepasado el límite de su capacidad para ser racional. Hay que esforzarse por comunicar bien.

  • Siempre te acompañarás: En el teatro de tu vida los actores entran y salen menos uno, quieras o no: Tú. Conocerse en profundidad y llevarse bien con uno mismo es lo primero.

  • Balance trabajo/vida personal: (Esta ley la afirmo teniendo en cuenta que no es tan universal como las anteriores). A no ser que estés a punto de descubrir la cura para el cáncer, el trabajo es, como mucho, tan importante como la vida personal, no más.

  • Se buena persona: Este punto es tan genérico que apelo a la experiencia vital del lector. Hay cierta probabilidad de que alguna vez en la vida uno se haya cruzado con una de esas personas que parecen sacadas de Heidi. Simples, puras, bonachonas (sin maldad, sin orgullo, sin avaricia). A no ser que ya seas así (en ese caso ¡enhorabuena!) pueden funcionar como modelos.

  • Aprendizaje: El aprendizaje derivado de la experiencia personal va a tener siempre infinita más repercusión personal que el aprendizaje derivado, por ejemplo, de un libro.

Seguramente para muchos estas leyes son obvias desde hace tiempo, para otros no tanto y para otros no tienen sentido alguno. En cualquier caso de poco sirve leer esto ya que es difícil que se interiorice nada. Han sido años y transitorios varios los que han hecho florecer estas leyes.

Ha sido un placer escribirlas.

Tot ziens!

Pablo

martes, 30 de junio de 2015

Amsterdam: Recapitulando

Y finalmente, tras esta entrada, se acabó hablar de Amsterdam.

La impresión general que me quedó del viaje es como poco buena y distinta de lo que me esperaba. Quizás, tras haber pateado previamente Rotterdam (material para otra entrada), debería haber calibrado mejor la ciudad antes de sumergirme en ella, aunque cierto es que demostrado ha quedado que no soy demasiado brillante haciendo simulaciones.

Dos Amsterdams y medio visité, cada uno con sus peculiaridades:

Amsterdam 1 : El centro

Como comenté en la primera entrada, la estación central vomita/succiona un enorme flujo de lo que a mi me parecieron en un 90% turistas directamente al/desde el centro; la zona mas turística de la ciudad. Diría que es la zona mas mediática donde para bien o para mal se encuentran algunos de los elementos mas característicos de la ciudad, como por ejemplo los canales, la casa de Ana Frank, decenas de coffeshops o el barrio rojo. Ésta zona merece desde luego la pena ser recorrida con calma, pero con calma difícil es ser recorrida. Saturada de turistas e inmersa en un ruidoso mar de promesas que aseguran saciar por completo la mente mas ávida de sensaciones. Barcos a saco, ¡Rápido, hagamos primero un paseo en barco por los canales! ¡Paseo hecho, ahora compremos una camiseta de Amsterdam de souvenir en alguna de los cientos de tiendas replicadas! ¡Listo, ahora, como no, directos a un coffeshop, a ver si extendemos el viaje a una nueva dimesión! ¡Y luego, según como esté el cuerpo podemos echar unas birras mientras divagamos hasta encontrar el barrio rojo! Y para que no se diga, mañana nos acercamos a la zona de los museos e intentamos sacar algo de allí. Esa es la impresión que me quedó del centro. No puedo evitar pensar que algo falla cuando a tres metros de la iglesia mas antigua de Amsterdam, justo al otro lado de la calle, un grupo de prostitutas ofrecen sus servicios exhibiendo lo que la naturaleza les ha dado, e intuyo que algunas han potenciado artificialmente, en un escaparate. No vi muchos de estos escaparates porque no me adentré demasiado en el barrio rojo, por lo tanto lo que voy a decir no es ninguna conclusión estadística: me llamó la atención que ninguna de las chicas que vi en los escaparates tenía la apariencia de mujer Holandesa nativa, o al menos descendiente de nativos (enlace para replantear el tema). 
El centro, si bien interesante para visitar, diría que no es para nada representativo de una ciudad típica Holandesa, sino mas bien una fusión entre lo que en algún día fue una ciudad típica Holandesa, con una filosofía hype cool agresiva aparentemente 110% open-minded. 

Amsterdam 2: Fuera del centro

Una vez vamos allá de los anillos que definen el centro de Amsterdam el panorama cambia. Siguen habiendo zonas repletas de turistas, como el parque de los museos, pero en general el ambiente es distinto. Parques esparcidos llenísimos de vida, igualmente cientos de bicis y parece que mas Holandeses. Diría que esta zona se parece mas a una ciudad Holandesa, donde el ruido del centro no lo cubre todo y donde la verdadera población de Amsterdam vive. Aquí si que no me importaría para nada probar a vivir (¡Pero nada, nada!).
A medida que nos alejamos del centro la densidad de gente por las calles disminuye muchísimo y se aprecia cada vez mas una tranquilidad envolvente donde (no me cansaré de mencionarlo) el ir y venir de bicis y no de coches resulta tan agradable como el sonido de un riachuelo de aguas cristalinas en los pirineos.

Amsterdam 2,5: Fuera de fuera del centro.

Para salir de Amsterdam no hace falta mas que una bici y menos de diez minutos. Se aprecia como sigue mas o menos todo urbanizado, pero con un tipo de planificación muy amplia, no hacia el cielo, lo que genera una sensación de espacio abierto la mar de agradable. Tampoco me importaría vivir en alguna de las pequeñas casas con encanto que lo pueblan todo. El paisaje es relativamente aburrido, plano, sin montañas ni bosques, pero plagado de canales donde relajarse dando paseos en barco. Y como no, similar a como ocurre en la ciudad, parece todo mas accesible en bici que en coche.


¿Cual es la combinación perfecta?

Tener una casa alquilada a estudiantes de ingeniería en el centro (no de algo de humanas, demasiada vida social), otra fuera del centro donde vivir y otra fuera de Amsterdam para ir a hacer paellas los fines de semana y donde pasar el verano y por supuesto un barquito para moverse entre ellas. Con lo que cuesta todo esto podríamos rescatar Grecia tres veces.

Antes de acabar el artículo me gustaría dejar un enlace bastante interesare que explica muy por encima como Holanda pasó de ser un país motorizado a uno pedaleado hace no mucho tiempo como se podría pensar. Enlace.

Y esto es todo. Amsterdam, como casi todo lo que he visitado, queda explorado medias. ¿Porqué a medias? Por que falta otra parte importantísima que influye en la percepción de la ciudad: la gente, pero para eso hace falta algo mas que tres días. ¿Una internship quizás?





Tot ziens!

Pablo

domingo, 14 de junio de 2015

Drie dagen in Amsterdam (de derde dag)

Y finalmente retomamos la serie con el tercer día.

La estadística, la naturaleza, Dios, llámalo "X" me regaló un precioso día soleado, caluroso y más azul que un láser de 470 nm. Un día perfecto para quemarse haciendo unos cuantos kilómetros en bici por Amsterdam y sus alrededores.

El albergue donde me hospedaba cuenta con un buen número de bicis para alquilar con su propio taller de mantenimiento por lo que las bicis están en su punto óptimo. Bicis de paseo grandes y pesadas pero que ruedan mas suave que la seda. Por 11 euros alquilé la mía. 

Mi compañera de aventuras

Listos para partir

Tras una más o menos intensa búsqueda por Internet al final me decidí por una ruta que encontré en www.bikemap.net.

Ruta inicialmente planeada

La página permite exportar la ruta en formato KML con lo que la podemos cargar en alguna aplicación en el móvil y seguirla mediante GPS. El programa que utilice es el Locus Free. Se trata de una aplicación de navegación GPS que obtiene los mapas conectándose a diferentes fuentes opensource y que permite descargarse porciones de mapas para poder utilizarlos offline. Me funcionó perfectamente sin tener que realizar ni una conexión de datos durante todo el día.
Así que móvil en mano (en mochila realmente) y bici en culo partí a recorrer Amsterdam para visitarlo desde una perspectiva diferente.

La infraestructura dispuesta para bicis es ESPECTACULAR. No especialmente por su arquitectura si no por su planificación. En toda mi excursión no recuerdo haber visto una sola calle donde no se pudiera pedalear de forma segura, normalmente con carriles con los dos sentidos separados por una linea discontinua.
Aproximadamente la primera mitad del recorrido fue por fuera de Amsterdam. A medida que salía de la ciudad la atmósfera se iba cargando de una tranquilidad paradisíaca. Pequeños y no tan pequeños detalles me llamaron la atención, como por ejemplo:

Pequeño detalle: Canaleta para subir/bajar cómodamente tu bici por las escaleras


Detalle gigante: A la derecha carril para peatones, a la izquierda carril para bicis. Comienzo/final de un puente que cruza el RijnKanaal

Sobre no haber pedaleado por zonas especialmente húmedas, rápidamente queda muy claro que, al menos la zona alrededor de Amsterdam, es un charco salpicado de pequeñas barriadas tranquilas con lo que da la impresión de ser segundas residencias fuera del nerviosismo de la urbe. Pintoresca imagen daban pequeñas barriadas construidas directamente dentro de lo que no se sabe muy bien si es lago o canal, con su barca amarrada al portal de la casa.

Uno de los bastantes ejemplos de casas conquistando el agua

Y pedaleando unos kilómetros mas hasta donde no se ve prácticamente hormigón, llegamos al paraíso.

Postal de cuento

Todo lo que vi en la parte más alejada de Amsterdam era bastante parecido a lo que se ve en la foto anterior. Pintorescas casas construidas en medio de una aleatoria red de canales y de una no tan aleatoria red de fietspaden. Me imaginaba sentado en uno de esos bancos al lado de un canal acabando de leer el diario de Ana Frank, portal en el tiempo, ventana a un pasado nada remoto que conecta, allí mismo a pocos kilómetros de donde fue escrito, un pasado de bombas y muerte con un presente aparentemente idílico en el cual parece que las sombras del pasado se difuminan con la cegadora luz del estilo de vida de moda yonkimente saturado de una rápida búsqueda de sensaciones, en el centro de Amsterdam y de la tranquilidad de la buena vida que evocan éstas casas de cuento, fuera de la urbe.

Carril bici (fietspad). Fietspad, fietspad everywhere

Un par de postales de cuento más.

Postal de cuento 2

Postal de cuento 3

Uno de los problemas/abusos que tiene Holanda es el precio de las casas. Es cierto que en una pequeña zona geográfica se apiñan 11 millones de personas, pero también es cierto que se construye de una manera muy concreta. Apenas se ven bloques grandes de edificios ya que generalmente se construye a lo largo y ancho y no hacia el cielo, haciendo que se requiera mucho más espacio. Como consecuencia las ciudades resultan, en mi opinión, mucho menos agresivas a la vista y más agradables para vivir. La falta de espacio y la promesa de vivir en el paraíso permiten que la curva de la oferta y la de la demanda se intersecten en un punto tal que hace falta un telescopio para verlo. Una de las casas que aparecen en la postal de cuento 3 tenía un cartel de "Se vende, precio, 800.000 euros".

Siguiendo con la ruta y acercándome de nuevo a la cuidad, llegué de nuevo al Ij, donde cogí uno de los numerosos barcos gratuitos que lo cruzan (como en el segundo día, esta vez con bici).

Barco de linea con la estación central al fondo

Una vez en la estación central, el resto de la ruta fue una combinación del recorrido que tenía planeado con vueltas totalmente random por la ciudad.
He de reconocer que da cierto respeto meterse de lleno en las autovías de bicicletas que se conectan y enredan de mil maneras. Por lo general la gente va rápido, de hecho no recuerdo haber adelantado a nadie y como si de tráfico motorizado se tratara, no hay paciencia ninguna. Diría que durante el 100% del tiempo hay algún timbre pitando en un radio de 50 m. Al estar tan bien plaenado, el tamaño de la ciudad parece reducirse drásticamente y en pocos minutos podemos recorrer el centro y no tan centro de un lado a otro; un placer.
Y finalmente, tras algo mas de 50Km de bici, fue el momento de abandonar la bici y dirigirse una vez mas a la estación central, esta vez para decirle adiós. ¡Qué lento es andar!

Normalmente no suelo llevarme nada de recuerdo de los sitios que visito, salvo las fotos, pero la casualidad quiso que pasara por una tienda de música y mirando sin ver el escaparate algo me llamó la atención.

Souvenir de bajo coste

Tres días agotadores que dieron para mucho. Con esta entrada cierro la serie de tres entradas dedicadas al viaje en si mismo. Publicaré una cuarta con alguna reflexioncilla sobre las sensaciones que tuve durante la experiencia (alguna cosilla he dejado caer a lo largo de las tres entradas).

Tot ziens!

Pablo